lunes, 18 de noviembre de 2013

TEORIA SOBRE EL APEGO

La teoría sobre el APEGO se focaliza en el estudio de los procesos a través de los cuales niños  e infantes desarrollan sentimientos de confianza en la protección paterna y/o adulta.

El concepto APEGO incorpora componentes sociales, emocionales, cognitivos y conductuales.

El APEGO es una propiedad de las relaciones psicosociales donde un sujeto más débil y menos capaz confía en la protección que le brinda otro sujeto más competente y poderoso.

El sistema de apego se activa en momentos de peligro, estrés y novedad y su finalidad es propiciar y mantener la proximidad y el contacto con la figura de apego.



TIPOS DE APEGO

·      Apego seguro: Es aquel en el que el niño confía en que sus padres serán accesibles, sensibles y colaboradores con él si se encuentra en una situación atemorizante. Teniendo esta seguridad el niño se atreve a hacer sus exploraciones del mundo.


·     Apego ansioso: Es aquella conducta que expresa un niño inseguro de si su madre o progenitor será accesible o sensible, o si lo ayudará cuando lo necesite. Esta pauta es favorecida cuando el progenitor se muestra accesible en algunas ocasiones y en otras no, también se da por las separaciones y por las amenazas de abandono utilizadas como control.

-   Apego evitativo: Se da cuando el cuidador deja de atender constantemente las señales de necesidad de protección del niño, lo que no le permite el desarrollo del sentimiento de confianza que necesita. Se sienten inseguros hacia los demás y esperan ser desplazados sobre la base de las experiencias pasadas de abandono.

-    Apego ambivalente: Responden a la separación con angustia intensa y mezclan comportamientos de apego con expresiones de protesta, enojo y resistencia. Debido a la inconsistencia en las habilidades emocionales de sus cuidadores, estos niños no tienen expectativas de confianza respecto al acceso y respuesta de sus cuidadores.

·      Apego desorganizado/desorientado: Se da entre un 5 y un 10% de los bebés. Es una combinación de los patrones de apego resistente y apego evasivo. El bebé puede mostrarse confuso permaneciendo inmóvil o acercarse para luego alejarse de forma abrupta a medida que la figura de apego se aproxima.



Estado Interno del Niño y del Adulto para cada Tipo de Apego

Apego Seguro

En el bebé: angustia ante la separación, calma en el reencuentro, calidez, confianza y seguridad en la relación. Bajo nivel de ansiedad, estrés y depresión.

En el adulto: energía, placer, capacidad de concentración, bajo nivel de tristeza y apatía. Mayor tolerancia al estrés. Capacidad para sentir, reconocer y expresar emociones.

Apego Evitativo

En el bebé: falta de angustia ante la separación e indiferencia cuando el cuidador vuelve. Autosuficiencia compensatoria, prefiere distancia emocional con los otros. Desconfianza.

En el adulto: No expresan emociones negativas ni manifiestan síntomas de estrés que quedan negados. Tienen episodios de enojo con alta hostilidad. Actitud de rechazo hacia el niño.

Apego Ambivalente

En el bebé: Angustia en la separación y dificultad de lograr la calma en el reencuentro. Ambivalencia, enfado y preocupación en la relación con el cuidador. El miedo es la emoción más `presente. Hay menos presencia de emociones positivas. Alto grado de ansiedad, necesidad de cercanía, inseguridad.

En el adulto: preocupación por las relaciones, miedo a ser rechazado. Miedo a la pérdida y a la separación. Mayor presencia de síntomas de malestar y estrés.

Apego Desorganizado

En el niño: asustados, confusos, apáticos. Buscan y rechazan al cuidador. No saben manejar la angustia ante la separación. Falta de estrategias para satisfacer sus necesidades de seguridad y consuelo. El niño vive en un estado de hiperexcitación y como no lo puede tolerar, se disocia. Niveles intolerables de negligencia, abuso, maltrato y hostilidad que no puede tolerar.


En el adulto: falta de empatía, nivel alto de angustia. Con frecuencia problemas de adicciones.